COMER EN LA HABANA

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Comer en La Habana, es una oportunidad para probar los platos típicos de la gastronomía cubana, en un ambiente auténtico. En La Habana hay numerosos restaurantes, algunos de los cuales son históricos y emblemáticos. Y también hay otra clase de restaurantes que se volvieron muy populares en los últimos años, llamados “paladares”.

QUÉ SON LOS PALADARES CUBANOS?

Los paladares, son restaurantes privados, dirigidos por emprendedores cuentrapropistas. Estos restaurantes nacieron a principios de los años 90, cuando el gobierno cubano comenzó a entregar las primeras licencias (recordemos que los medios de producción y las empresas en Cuba, son propiedad del Estado).

En esa época, se imponían muchas restricciones para llevar adelante este tipo de establecimientos. Sólo podían atender a 12 clientes simultáneamente, tenían un menú limitado, y debía ser dirigido por la familia inmediata. Entonces, la mayoría de estos restaurantes, se establecieron en casas de familias.

El nombre “paladar” tiene su origen en una telenovela brasileña que se llamaba “Vale todo”. En la historia, la protagonista tenía una cadena de restaurantes llamada Paladar, y la novela era muy popular en Cuba.

Hacia el año 2011, el gobierno flexibilizó las opciones, permitiendo extender el número de clientes a 50, y contratar empleados. Así fue como las casas se acondicionaron para recibir a más comensales, en muchos casos, con la ayuda monetaria de familiares residentes en el exterior. El gobierno cubano, aún retiene un gran porcentaje de las ganancias que generan estos emprendimientos.

Debido a las restricciones en Cuba, y la falta de suministros, el mayor desafío para estos emprendedores, es conseguir variedad de ingredientes, así como utensilios de cocina, y otros elementos necesarios. Por otro lado, como no hay mecanismos de distribución mayorista, se ven obligados a comprar la mercadería al por menor, casi diariamente. Por este motivo, a veces parte del menú no está disponible, o cambia, según lo que se haya conseguido ese día. Paradójicamente, la dificultad para conseguir ingredientes y almacenarlos, se transforma en una ventaja para los comensales, ya que garantiza alimentos frescos, elaborados en el día.

Los paladares están por todas partes y en todos los barrios de la ciudad. Los hay de distinta categoría, calidad, y precios.

Algunos establecimientos son precarios, pero otros están muy bien montados, y podrían competir con cualquier restaurante del mundo. A futuro, el potencial es enorme, y podrían convertirse en grandes fuentes de trabajo, y desarrollo.

Comer en Habana

Algunos paladares, son más reconocidos por su profesionalización y calidad.

A continuación va una lista con algunos de los más elegidos, pero hay muchísimos, y se abren nuevos constantemente. Por eso, si querés recomendar alguno que no esté en la lista, te alentamos a que nos dejes un comentario debajo, con tu experiencia.

En centro Habana y Habana Vieja:

Doña Eutimia: a pasos de la Plaza de la Catedral, es uno de los preferidos por los turistas. El lugar es encantador, tanto como su dueña, quien rescató antiguas recetas familiares, que hoy se sirven en este lugar con una hermosa ambientación y atención.

Ivan chef Justo: en una esquina, a pocos pasos del Museo de la Revolución, ocupa el segundo y tercer piso de una antiquísima y pintoresca casa restaurada. A cargo del chef Ivan, es uno de los mejores paladares de la ciudad. La comida es muy buena, al igual que la atención.

La California: a pocos pasos del Malecón, en un edificio colonial restaurado, este restaurante tiene un gran ambiente. Buena comida cubana e italiana (pastas y pizzas).

Los Nardos, El Asturianito, y Trofeo: son tres restaurantes distintos, que se encuentran en el edificio de la Sociedad Juventud Asturiana, enfrente del Capitolio. Los tres son muy populares, sin embargo Los Nardos, aunque es el más caro, es el más recomendable por su ambientación, calidad de la comida y servicio.

El Chanchullero: es un lugar pequeño, e informal. Se jactan de que allí “nunca estuvo Hemingway”. Tienen platos abundantes, y buenos precios.

La Piña de Plata: Es un anexo de La Floridita. Es un lugar simple, sin estridencias, pero con una atención super cálida. La comida es excelente, los platos son muy abundantes, y los precios muy económicos. Es uno de mis favoritos.

La Guarida. Este restaurante se hizo famoso en la película Fresa y chocolate. Muy visitado por celebridades y políticos, se encuentra en un palacete del siglo pasado, una vivienda multifamiliar, con un ambiente muy especial, especialmente de noche.

San cristobal: cerca de La Guarida, el paladar San Cristóbal, está en la planta baja de una antigua mansión en esquina. Lo que más destaca de este restaurante, es su ambientación, ecléctica y atestada de objetos, que sin dudas hace la experiencia de comer aquí, memorable. Información actualizada a Marzo de 2016: el paladar San Cristóbal, fue el lugar elegido por el Presidente Obama para cenar con su familia, en su histórica visita a Cuba. Lo que seguramente volverá aún más popular este lugar a partir de ahora.

En Vedado:

Atelier: en una hermosa casona colonial, tiene un ambiente impecable. Se caracteriza por su comida gourmet. Los platos se sirven en vajilla antigua, sobre manteles tejidos al crochet, se siente como estar en casa.

Bar Bohemio: manejado por dos ex bailarinas del Ballet Nacional de Cuba, es un lugar muy acogedor y tranquilo, en una antigua mansión, con una amplia terraza, y muy buen ambiente.

Opera: se encuentra en una antigua casona colonial, decorada con obras de arte, tiene buena cocina y servicio.

Le Chansonnier: está ubicado en una hermosa casona antigua restaurada, además del restaurante, cuenta con un bar. El lugar es muy chic, se caracteriza por su comida gourmet francesa y los precios son moderados. Últimamente se volvió bastante turístico.

El Gringo viejo: fue uno de los primeros paladares que se abrieron en la Habana y conserva toda su autenticidad. Es un lugar pequeño y acogedor, funciona en el subsuelo de una antigua mansión. Destaca la atención personal de su dueño.

El Madrigal: es un café bar con un ambiente artístico y bohemio. En un edificio de 1920, sus paredes de ladrillos blancos muestran obras de arte, fotografías y posters de cine. Es un lugar de reunión de artistas, intelectuales y gente joven, donde se puede escuchar buena música y tomar algo.

En Miramar:

La cocina de Lilliam: es un clásico en la zona de Miramar, es uno de los paladares más famosos. Está en una casa con un precioso jardín, la comida es buena, pero los precios bastante altos.

La carboncita: un lugar simple, pero agradable, especializado en comida italiana, pizzas y pastas.

La esperanza: está alejado del circuito turístico, cenar en este restaurante es como estar invitado a comer a una casa de familia. Una auténtica experiencia culinaria familiar, con una ambientación magnífica.

PALADARES MODERNOS

Entre los paladares más nuevos, hay algunos con un estilo muy moderno, y sus cartas de tragos y platos podrían competir con cualquier lugar de moda del mundo. En lo personal, pienso que pierden un poco el espíritu auténticamente cubano, y por eso no son mis preferidos. Pero algunos tienen mucha onda, y son un atisbo de lo que pueden llegar a ser en un futuro los paladares en La Habana.

Entre ellos están:

Nazdarovie: con un balcón privilegiado al Malecón, le hace honor a la hermandad de Cuba con Rusia, combinando en su gastronomía y sus tragos, los sabores y colores de ambas naciones.

Castas & tal: en la Habana Vieja, tiene una ambientación moderna y muy agradable, con una presentación de platos estilo gourmet, buena música y buenos precios.

El cocinero: en Vedado, vale la pena subir las agotadoras escaleras, para llegar al restaurante, que se encuentra en la terraza. Tiene un excelente ambiente, moderno, e internacional, aunque últimamente se volvió muy popular y por eso bastante turístico.

El Litoral: en Vedado es un precioso lugar para comer frente al Malecón. Está muy bien ambientado. Sirve comida internacional.

Siá Kará Café: en Centro Habana, detrás del Capitolio, tiene una atmósfera bohemia y moderna, en un ambiente acogedor, con una carta acotada, buena selección de música, ideal para un encuentro con amigos.

Café Laurent: está ubicado en el último piso de un edificio cercano al hotel Habana Libre. Tiene un ambiente moderno y es reconocido por su gastronomía gourmet. Los precios son altos.

RESTAURANTES CLASICOS Y EMBLEMATICOS DE LA HABANA

Además de los paladares, en La Habana hay varios restaurantes clásicos, y emblemáticos, que no pueden quedar afuera del recorrido:

LA BODEGUITA DEL MEDIO: este restaurante a metros de la Plaza de la Catedral, sobre la calle Empedrado, es el más famoso de la ciudad. Su nombre se debe a que originariamente el sitio estaba ocupado por una bodega, que luego se transformó en almacén y más tarde en restaurante.

Muy popular en la década del ´40 y del ´50, este lugar atraía a personajes notables de todo el mundo. Artistas, intelectuales y políticos, dejaron testimonio de su visita en las inconfundibles paredes celestes. Así es como hoy se mantiene esta tradición, y sus muros están llenos de graffitis, fotos, objetos y recuerdos. Si bien es bastante turístico, vale la pena conocerlo. Es un buen lugar para tomar un mojito, o probar los platos típicos cubanos, mientras se escucha buena música en vivo. La comida es muy buena, los platos abundantes y los precios no se diferencian de otros sitios.

El bar está en la parte delantera del local, es muy animado y suele estar repleto. El restaurante se encuentra en la parte posterior, es más tranquilo, la atención es muy amable, y realmente se disfruta del ambiente y de la comida. Si la idea es ir a cenar, es conveniente hacer una reserva previa, porque suele llenarse de gente.

La Bodeguita del Medio

EL FLORIDITA: conocido por ser la cuna del daiquiri. Este lugar se hizo famoso por ser uno de los favoritos de Ernest Hemingway, quien decía “Mi daiquiri en El Floridita y mi mojito en la Bodeguita del Medio“. En su interior, hay una escultura del escritor acodado en la barra del bar. Si bien es un lugar bastante turístico, si te gusta el daiquiri, no podés irte sin probarlo.

EL BAR DOS HERMANOS: es otro de los bares históricos de la ciudad, en la zona del puerto. También era famoso en los años ´50, cuando lo visitaban personajes célebres. Hoy se pueden comer sandwiches y ensaladas, o tomar un mojito en un agradable ambiente.

EL PATIO: está ubicado en un antiguo palacio del siglo 17, en medio de la Plaza de la Catedral. Lo mejor del restaurante es el edificio, y el entorno, que se vuelve especialmente mágico de noche. Como es de esperarse, el lugar es muy turístico y los precios muy altos. El contexto es de ensueño. La clave es: ubicación, ubicación, ubicación.

CAFE DE ORIENTE: un clásico de la ciudad, es un elegante restaurante y café, ubicado en un edificio neoclásico, de estilo europeo, en la Plaza San Francisco.

HELADERIA COPPELIA: inaugurada en la década del ´60, en la calle L y 23 en Vedado, se conoce como “la catedral del helado” por sus dimensiones colosales. Consta de un edificio circular, rodeado de jardines, que abarca una manzana entera y tiene capacidad para mil personas. La heladería fue un proyecto de Fidel Castro, y se hizo famosa en la película cubana Fresa y Chocolate. Está dividida en dos sectores, según la moneda con la que se va a abonar. Por eso verás una fila de gente local y otra de turistas. De todos modos, aunque seas turista, podés acceder al sector de los cubanos, aunque las filas son bastante más largas. Con respecto a los sabores, suele haber muy pocas opciones, en general de 1 a 3 sabores por día. Pero este lugar no se trata tanto del helado, sino de la experiencia.

Comer en La Habana

OTROS ESTABLECIMIENTOS PINTORESCOS

Además de los restaurantes emblemáticos de La Habana, y de los paladares, hay otros establecimientos gastronómicos interesantes, para visitar en la ciudad. Como casi todos los emprendimientos en Cuba, están administrados por el Estado. Algunos de ellos, son muy pintorescos y otros, son clásicos de la gastronomía local.

La Imprenta: este singular local, fue remodelado sobre las ruinas de lo que fuera la antigua imprenta La Habanera. Con un diseño inspirado en la imprenta, el mobiliario incluye sus antiguos equipamientos y distintos elementos y símbolos tipográficos. Este lugar ambientado con todo detalle y encanto, es un buen lugar para almorzar algo rápido antes de seguir.

Factoría Plaza Vieja: en la Plaza del mismo nombre, se encuentra esta cervecería, que cuenta con maquinaria de tecnología austríaca para fabricar su propia cerveza y malta. Entre las opciones, hay una torre de dos litros que se sirve en la mesa, ideal para compartir con amigos.

El Museo del Chocolate: ubicado en la célebre casa de la Cruz Verde que fuera una de las estaciones de la procesión del Santo Vía Crucis, combina la venta de chocolates artesanales con una exhibición acerca de la historia del cacao, desde su cultivo, producción, comercialización, hasta las variadas formas de consumo. Un excelente lugar para degustar chocolates, o beber una taza de chocolate caliente y frío. Ofrece chocolate rico y de buena calidad.

La Lluvia de Oro: esta cafetería sobre la calle Obispo, ya existía en el año 1900. Aunque fue tomando diferentes nombres y apariencias, fue cuidadosamente restaurada, conservando un ambiente mítico que remonta al pasado.

El Templete: durante años, este restaurante fue considerado uno de los mejores de la ciudad. Especialmente para comer pescados y mariscos. Si bien su calidad y servicio fue variando a lo largo del tiempo, aún se mantiene como un clásico.

Jardín del Oriente: en el corazón de la Habana Vieja, este restaurante informal, tiene un refrescante patio-jardín, ideal para hacer un alto en la caminata y almorzar. Los platos son abundantes, y los precios muy bajos.

GASTRONOMÍA TÍPICA CUBANA

La gastronomía cubana es una fusión de la comida caribeña, española, africana, e italiana.

Entre los platos más típicos de Cuba, están: Ropa Vieja, Congri, Agiaco, Vaca frita, Sandwich cubano. Estos platos se preparan combinando los ingredientes más característicos de la isla, como el arroz, los frijoles, la carne de cerdo o pollo, papas, plátanos, yuca, maíz, calabaza, que en general se cocinan tipo guisados, sopas o puchero, con diferentes condimentos. La carne, suele servirse desmechada en hebras.

Entre los turistas es muy requerido el pescado, y la langosta. En los últimos años, con la expansión de los paladares, también se volvió muy popular la comida italiana, la pizza y las pastas.

La piña, el mango, la papaya, la banana, el tamarindo y la guayaba, son las frutas tropicales características, con las que además se hacen jugos.

En cuanto a las bebidas alcohólicas, la estrella es el ron, siendo el Havana Club el más popular. Mientras que el mojito, el daiquiri y la piña colada, son los tragos más característicos de la isla.

El café es delicioso, especialmente si te gusta el café fuerte y concentrado. La marca Cubita es la más recomendada. Es una buena opción para comprar y regalar.

10 Comments

  • Me gusta comer en restaurantes, he visitado varias veces Cuba y considero que son mejores que las ofertas estatales. Lo mismo con las casas de renta, ahora me hospedo con thecubanhouses.com que es una web de casas de alquiler privadas. Antes lo hacia en los hoteles. Recomiendo en Cuba tomar los servicios de los privados. Por ejemplo para mí Los Nardos, El Asturianito, La cocina de Lilliam, son mejores que el Floridita, La bodeguita del medio o el Coppelia. He estado en muchos establecimientos estatales pero los privados son mejores. En cualquier servicio, además más economicos…

  • Visito la Havana el día 27 de Diciembre Hasta el día 4 de Enero.Algún consejo en cuanto a pagar por una comida y por una cena? Es decir en dólares cuanto cuesta comer pescado con ensalada ,o pollo con ensalada y por la noche alguna pizza y sandwich ? No soy bebedor así que los alimento serían sin cerveza o Ron .

    • Hola,

      La Habana está llena de restaurantes de diferentes categorías, calidades, y precios. Los precios son similares a cualquier ciudad turìstica de Europa o America. Hay menues turísticos a partir de 12 dólares. Con 10 dólares puedes comer un buen plato de comida con una bebida. Pero también puedes encontrar opciones por menor precio. Una pizza o un plato simple con una bebida, podría costar unos 6 o 7 dólares.
      Comer en un restaurante de renombre, o de mayor categorìa, puede costar unos 20-25 dólares.
      Un punto a tener en cuenta, es que en algunos lugares cobran aparte el servicio de mesa y el pan. Si se va con un presupuesto ajustado, es conveniente preguntar antes.
      Quizás para Año Nuevo, sea un poco más caro.

      Saludos.

  • Nos encantó el blog y la información tan precisa,ordenada y clara! Un placer leerlos nos llevamos los datos como guía para nuestro viaje,gracias!!!

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