Esta pregunta se repite una y otra vez. Resulta que la mayoría de los viajeros que visitan Capri en un día, vuelven desencantados. A excepción de la Gruta Azul, que se lleva todos los elogios, un gran número de visitantes, opinan que Capri no resultó ser lo que esperaban.

Que «no se puede caminar», que «hay demasiada gente», que «no alcanza el tiempo para recorrerla», son las frases que se repiten habitualmente, en tono de lamento. Comúnmente la visita de un sólo día a Capri, suele provocar cierto fastidio y frustración.

Es cierto. Las circunstancias que rodean la excursión de un día a Capri, suelen eclipsar los mejores atributos de la isla. Demasiada gente, poco espacio, poco tiempo, y calor, es la fórmula perfecta para el agobio. Se puede evitar el agobio visitando Capri? Si. Si te quedas a dormir en la isla.

La primera vez que visité Capri, lo hice comprando boletos de ida y vuelta en el día. Pero como justo era un día feriado, los únicos horarios que quedaban disponibles, me dejaban sólo un par de horas de margen para visitar la isla. Pero decidí embarcar igual, «mejor dos horas, que nada», pensé.

Error. Luego de unos veinte minutos de navegación, arribamos al pintoresco puerto de Capri. Al bajar del barco, vi otra marea: la humana. Cientos de personas haciendo fila para tomar el funicular, decenas de personas esperando taxis, los buses minúsculos repletos de gente, y las ventanillas de venta de excursiones, con el cartel de agotadas. Caos.

Decidida a aprovechar mis dos únicas horas en la isla, entré al «cono del silencio», y me fui a comprar el boleto para subir al funicular. Al cabo de unos 20 minutos de paciente espera, logré acceder a mi lugar en el tren, que en unos pocos minutos de ascenso, me dejó en la famosa Piazzeta. Al bajar del funicular, vi que las filas para descender, eran igualmente largas. Pensé que para no perder el barco, iba a tener que regresar al puerto, con suficiente anticipación. Lo que me dejaba sólo una hora para recorrer la isla.

Como la Piazzeta estaba colmada de gente, decidí salir de ahí, y empezar a caminar sin rumbo, metiéndome entre las angostas calles que rodean la plaza central. La experiencia, era algo similar a caminar por los pasillos del metro de Tokyo, en hora pico. Así, al paso lento de la multitud, fui recorriendo algunas callejuelas. Luego de una media hora de haber arribado a la isla, y harta del calor, harta de la gente, harta de todo, decidí bajar al puerto nuevamente y esperar mi barco de regreso a Sorrento.

Pero Capri, no me iba a ganar…

A la mañana siguiente, desperté decidida a hacer un segundo intento. Pero para que la experiencia no se convirtiera en «el día de la marmota» (teniendo presente la película, que si no la viste te la recomiendo) decidí hacer un pequeño cambio. Así fue como busqué alojamiento en Capri y encontré un precioso departamento. Entonces, le dije adiós a Sorrento, me fui al puerto con todo mi equipaje y embarqué por segunda vez rumbo a la isla.

Otra vez la multitud en el puerto, y otra vez el barco repleto de gente. Pero a medida que el barco se acercaba nuevamente a los altos acantilados de la isla, sentí una inmensa felicidad. Ya no me importaban las multitudes, ni las largas filas, ni las esperas. Porque a pocos pasos de la Piazzeta, me esperaba mi nuevo hogar.

La mitología, dice que en Capri habitaban las sirenas que encantaban a los navegantes. No podría asegurar si fue el canto de las sirenas lo que me retuvo en Capri. Pero hubo un magnetismo, un hilo invisible que me ató a la isla. Y lo que iba a ser sólo una estadía de una o dos noches, terminó convirtiéndose en una semana.

Porque la magia de Capri, comienza a revelarse cuando el último barco se va. Se revela en la hora azul, cuando las últimas luces del día, se superponen con las luces de la noche. Se revela con el sonido de sus campanarios, en una noche estrellada de luna llena, en  una plaza vacía. Se revela en el silencio de la madrugada, en el canto de las gaviotas y en el aire fresco del amanecer. La magia de Capri, se descubre entre sus senderos menos transitados, y frente al abismo de un paisaje imponente. La magia de Capri, se manifiesta a través del candor de sus habitantes, de comidas cocinadas con amor, y del aire que huele a azahares y a limón.

Entonces, ¿vale la pena ir a CapriDefinitivamente sí.

Pero… no es muy turística? . Es escandalosamente turística.

¿Cuál es el secreto para descubrir Capri, y disfrutarla sin prisas y sin agobio? El secreto es: quedarse a dormir en la isla. Al menos una noche.

¿Qué tiene la isla de Capri, que vale la pena quedarse?

Te lo cuento en el proximo post

Comentarios

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5 comentarios

  1. Hola, me encantó tu relato de Capri, puedes darme el nombre del hotel donde te quedaste? viajo con mis dos hijas, siempre hacemos el viaje mamá-hijas y lo pasamos de maravilla. Nos queremos quedar una noche.
    Además, cómo llegamos de Roma? y de allí cómo vamos a Florencia?
    muchas gracias!

    1. Hola Patricia,

      muchas gracias por tu mensaje.
      En Capri, yo me hospedé en un departamento que se llama Fuorlovado 40.
      Para ir de Roma a Capri, tendrán que ir primero de Roma a Nápoles. Y desde el puerto de Nápoles, tomar el ferry a Capri. Hay servicios durante todo el día.
      Para ir de Capri a Florencia, tendrán que volver a Nápoles, y desde ahí, tomar el tren a Florencia.
      Saludos!

  2. Hola Clementina, Me encantó tu blog!!! y la manera como relatás tus experiencias Sentí q estaba alli en Capri y no quisiera q me pase lo mismo y quedarme con las ganas….Te cuento q somos 3 amigas y viajaremos a Italia en mayo 2020 Es nuestea 2da vez por Europa Obviamente Capri esta en la lista y si pudieramos quedarnos 1 noche al menos….con suerte 2, creo seria soñado Quisiera nos recomiendes en que zona de la isla nos conviene buscar alojamientos ,tipo Bed & Breakfast o algo Bueno,Bonito, no se si Barato….por el tema del equipaje y para movernos y optimizar tiempos Tambien si mayo es buena epoca Y datos como ir o donde contratar a la la Gruta Azul Te seguire leyendo!!! Saludos!!

    1. Hola Carina,

      muchas gracias por tu mensaje.

      Qué buen plan Capri con amigas!

      Mayo es muy buena época.

      Cada zona tiene sus pro y sus contras.
      Si se hospedan en el centro de Capri (tomando como referencia la Piazzeta), estarán cerca de la estación de buses, y podrán llegar a muchos lugares caminando. Pueden ir con equipaje a través del funiculare. Es una de las zonas más lindas, pero los hospedajes suelen ser los más caros.
      Si se hospedan alrededor del puerto (Marina Grande), es conveniente por las maletas, y práctico para hacer la excursión a la Gruta Azul. Para ir a los pueblos, y recorrer la isla, tendrán que «subir» en bus, o en el funiculare.
      Por otro lado, el centro de Anacapri, es más económico. No estoy segura si permiten subir con maletas a los buses (porque son extremadamente pequeños), o tendrán que tomar un taxi desde el puerto.
      Para ir a la excursión de la Gruta Azul, en el puerto, están los puestos que ofrecen las excursiones. Te dejo los links a estos posts, donde te cuento en detalle como moverse por la isla, y todo lo que hay para ver:

      https://divinasbienvenidas.com/que-ver-en-la-isla-de-capri-gruta-azul-capri-anacapri/
      https://divinasbienvenidas.com/como-moverse-por-capri-como-llegar-a-gruta-azul/

      Cualquier duda escribime.
      Saludos!

  3. Muchas Gracias por la info Busque el depto donde vos estuviste pero no hay disponibilidad en nuestras fechas…A seguir buscando Besos!!